El efecto agudo y crónico de la actividad física
Durante la realización de una actividad se produce un incremento inmediato del consumo de oxígeno celular (VO2) y de la tasa de gasto energético. Sin embargo, su impacto más transformador reside en las adaptaciones crónicas: mayor sensibilidad a la insulina, mayor densidad mitocondrial y mayor flujo sanguíneo tisular.
Entrenamiento versus sedentarismo compensatorio
Un error frecuente consiste en realizar un entrenamiento intenso de 45 minutos y permanecer inmóvil el resto de la jornada. Para un equilibrio óptimo, el ejercicio formal debe coexistir con un estilo de vida intrínsecamente activo.