La vía energética más rápida y eficiente
Los carbohidratos se transforman en glucosa plasmática para nutrir neuronas cerebrales y alimentar la contracción muscular anaeróbica y glucolítica. Mantener unos depósitos de glucógeno hepático adecuados asegura estabilidad glucémica a lo largo del día.
Carbohidratos complejos y de absorción pausada
Elegir fuentes integrales como copos de avena entera, quinoa, arroz integral, patatas, boniatos y legumbres proporciona un flujo energético sostenido sin picos bruscos de insulina, facilitando la concentración y la resistencia al cansancio.