Fibra soluble e insoluble: un dúo sinérgico
La fibra soluble se disuelve en agua formando matrices viscosas que ralentizan el vaciamiento gástrico, moderando la absorción de glucosa y colesterol. La fibra insoluble aporta volumen al bolo fecal y favorece el peristaltismo intestinal.
Fermentación cólica y ácidos grasos de cadena corta
Al llegar al colon, la microbiota intestinal fermenta las fibras prebióticas produciendo butirato, acetato y propionato, compuestos con potentes propiedades antiinflamatorias y regeneradoras para la mucosa intestinal.